Quiénes somos

“Mejorar las relaciones sociales de las personas afectadas al romper con cierto grado de aislamiento social que conlleva el trastorno bipolar”

Inicialmente la Asociación nació como un grupo de ayuda informal para personas afectadas de trastorno bipolar que se reunía en una cafetería de Palma, allá por 2003.

Desde estos inicios el principal objetivo de la asociación siempre ha sido dar un espacio a la persona que padece un trastorno bipolar y sus familiares para compartir sus experiencias e inquietudes al respecto de esta enfermedad y sus consecuencias.


Nuestra labor persigue mejorar las relaciones sociales de las personas afectadas al romper con cierto grado de aislamiento social que conlleva el trastorno bipolar, a causa de la propia enfermedad, y además del estigma social generalizado que padecen las personas que sufren trastornos mentales. 

En definitiva, se trata de algo tan humano como cubrir la necesidad de sentirse acompañado, comprendido y apoyado ante los problemas que genera esta patología.

Así mismo las actividades de la Asociación complementan los diferentes tratamientos médicos o psicológicos, que siguen los afectados, pues en las reuniones se recuerda frecuentemente la importancia de seguir los tratamientos prescritos. 

Por lo que la actividad de la Asociación constituye un apoyo terapéutico singular, que acompaña a la persona que padece un trastorno bipolar en las dificultades que van surgiendo a su paso.


El trastorno bipolar nos afecta a todos, pero con tu colaboración podemos hacer el camino más fácil. Tu donativo nos permite mantener activos nuestros programas de ayuda mutua, talleres y asesoramiento.

Gracias de corazón por tu solidaridad y por romper el estigma.

Como apuntes históricos, nuestra asociación se constituyó inicialmente con el nombre “Asociación del Trastorno del Ánimo de las Islas Baleares”, y en el año 2014 cambiamos su denominación a “Asociación Bipolar de Mallorca” para concretar su ámbito de actuación.

En los inicios las reuniones se realizaban en una cafetería de Palma, y unos años después la Conselleria de Salut i Consum nos cedió el uso durante dos horas semanales de una sala de reuniones del Casal Ernest Lluch.

Queremos resaltar que la asociación ha subsistido durante todos estos años, pese a muchas dificultades, gracias al empeño y dedicación de sus miembros fundadores Juan Antonio, Araceli, Joaquín, Luís, Pilar y algunas personas más que han luchado por mantener ese espacio de encuentro común; sin ellos no estaríamos aquí.